//Controles o Libertad según Ayn Rand

Controles o Libertad según Ayn Rand

¿Conoces el origen de la expresión “laissez-faire”? La historia se repite, y las causas de la crisis actual son las mismas que cuando esa frase fue pronunciada por primera vez hace más de tres siglos.

Ya que el “crecimiento económico” es el gran problema de hoy, y que nuestros gobernantes actuales prometen “estimularlo” – conseguir la prosperidad general a través de controles cada vez más amplios del gobierno mientras gastan la riqueza que no han producido – me pregunto cuánta gente conoce el origen de la expresión “laissez-faire”.

En el siglo XVII, Francia era una monarquía absoluta. Su sistema ha sido descrito como un “absolutismo limitado por el caos”. El rey mantenía total poder sobre la vida, el trabajo y la propiedad de todos, y sólo la corrupción de los funcionarios del gobierno le daba a la gente un margen clandestino de libertad.

Louis XIV era el modelo clásico de déspota: una mediocridad presuntuosa con ambiciones grandiosas. Su reinado es considerado uno de los períodos más brillantes de la historia francesa: le dio al país un “objetivo nacional”, en forma de largas y exitosas guerras; estableció a Francia como el más poderoso líder y centro cultural de Europa. Pero los “objetivos nacionales” cuestan dinero. Las políticas fiscales de su gobierno condujeron a un estado crónico de crisis, resueltas con el recurso inmemorial de desangrar al país con impuestos cada vez mayores.

Colbert, el asesor principal de Louis XIV, fue uno de los primeros estatistas modernos. Él pensaba que regulaciones del gobierno pueden crear prosperidad nacional, y que sólo se puede conseguir una mayor recaudación de impuestos a través del “crecimiento económico”; así que se dedicó a buscar “un crecimiento general de la riqueza fomentando la industria”. Ese fomento consistía en imponer innumerables controles gubernamentales y detalladas regulaciones que ahogaban la actividad económica; el resultado fue un fracaso deplorable.

Colbert no era el enemigo de la industria; no más que lo es nuestra actual Administración. Colbert estaba deseoso de ayudar a engordar a las víctimas que iban a ser sacrificadas, y en una ocasión histórica le preguntó a un grupo de fabricantes qué podría hacer por la industria. Un fabricante llamado Legendre respondió: “Laissez-nous faire!” (“¡Dejadnos tranquilos!”).

Por lo visto, los empresarios franceses del siglo XVII eran más valientes que sus equivalentes americanos del siglo XX, y tenían un mejor entendimiento de economía. Ellos sabían que la “ayuda” del gobierno a los negocios es tan desastrosa como la persecución del gobierno, y que la única forma en que un gobierno puede contribuir a la prosperidad nacional es quitándose de en medio.

Decir que lo que era verdad en el siglo XVII no puede obviamente ser verdad hoy, porque hoy viajamos en aviones y entonces viajaban en carros de caballos, es como decir que no necesitamos comida, como la gente necesitaba antaño, porque usamos camisas y pantalones en vez de pelucas empolvadas y faldas de aro. Es esa superficialidad limitada a casos concretos – o sea, la incapacidad de comprender principios, de distinguir lo esencial de lo no-esencial – lo que ciega a la gente al hecho que la crisis económica de nuestros días es la más antigua y la más rancia de la historia.

[Nota del Traductor: Este texto es una tercera parte del ensayo “Let Us Alone” de Ayn Rand, una columna publicada en Los Angeles Times en agosto 1962, y más tarde en el libro “Capitalismo: el Ideal Desconocido”. El artículo es tan actual hoy como cuando se escribió hace más de medio siglo.]

Fuente: objetivismoorg.tumblr.com

Laissez faire

La frase laissez faire, laissez passer es una expresión francesa que significa «dejen hacer, dejen pasar»; una filosofía o práctica caracterizada por una abstención de dirección o interferencia especialmente con la libertad individual de elección y acción; una doctrina que se opone a la injerencia gubernamental en asuntos económicos, permitiendo así la asignación más eficiente de recursos en una economía, y las únicas regulaciones gubernamentales que existan serán para proteger los derechos individuales de la persona, derechos de propiedad y nada más, lográndose así una absoluta libertad en la economía: un completo, puro, incontrolado, no regulado libre mercado (libre manufactura, bajos o nulos impuestos, libertad de contratos, libre mercado laboral, cero aranceles y subsidios, abolición de los privilegios especiales, no hay límites mínimos y máximos a los precios de los bienes y servicios ya que son establecidos por la oferta y la demanda y la apertura de las rutas comerciales mundiales al libre intercambio internacional y la competencia entre los ciudadanos de todos los países que tratan directamente uno con otro, etc…), forma parte de la creencia de que los gobiernos no deben interferir en la vida de las personas.

La única función del gobierno, en tal sociedad, es la tarea de proteger los derechos naturales del hombre, es decir, la tarea de protegerlo de la fuerza física; El gobierno actúa como agente del derecho del hombre a la autodefensa y puede utilizar la fuerza sólo en represalia y sólo contra quienes inicien su uso; Por lo que el gobierno es el medio para poner bajo control objetivo el uso represivo de la fuerza.

Laissez-faire es la expresión que se usa para referirse al Capitalismo en estado puro llamado “Capitalismo Laissez-faire” el cual llega a existir cuando el estado está separado por medios constitucionales de la economía y el mercado, de la misma manera y por las mismas razones que la separación del estado y la iglesia; el sistema nunca ha sido experimentado ya que hasta la actualidad todos los países han tenido economías mixtas. Fue usada por primera vez por Vincent de Gournay, fisiócrata del siglo XVIII, contra el intervencionismo del gobierno en la economía.

De forma completa, la frase es: Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même; «Dejen hacer, dejen pasar, el mundo va solo».

Desde el ámbito jurídico del positivismo formal, esta frase se presenta como una aparente despolitización del Estado, para asegurar la libertad económica, política y social.

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Fuente: Economía Personal

2018-07-10T05:50:28+00:00 abril 10th, 2018|Blog|